Enqre
Volver al blog

Publicado el 31/7/2026

¿De qué tamaño debe ser un código QR? Guía para imprenta

La mayoría de los códigos QR que fallan en la calle no están defectuosos: son demasiado pequeños para la distancia a la que se escanean, o se imprimieron sin el margen que exige la norma. Aquí tienes la regla de tamaño, una tabla de medidas prácticas y los pocos detalles de impresión que deciden si un código se lee al primer intento.

La regla 10:1

Regla práctica: el código debe medir al menos una décima parte de la distancia de lectura. Si se escanea a 30 cm, mínimo 3 cm de ancho. A 3 m, mínimo 30 cm. Es un suelo, no un objetivo: un 20–30 % más no cuesta casi nada y perdona mala luz, pulso tembloroso y cámaras baratas.

Medidas prácticas

  • Tarjeta de visita: 2 × 2 cm, se lee en la mano. No bajes de 1,5 cm.
  • Flyer, carta, atril de mesa: 2,5–3 cm, lectura a unos 30 cm.
  • Packaging: 2–3 cm, dejando sitio para la zona de silencio en etiquetas apretadas.
  • Cartel A4: 4–5 cm, cómodo a medio metro.
  • Escaparate o cartel A2: 8–10 cm, para quien pasa a un metro.
  • Valla publicitaria: 30 cm o más, y recuerda que los coches pasan en segundos.

Deja la zona de silencio

La especificación exige un margen limpio alrededor del patrón: cuatro módulos de ancho, siendo un módulo cada cuadradito. En los diseños se recorta por costumbre para ganar espacio, y esa sola decisión estropea más códigos que cualquier otra cosa. Deja el borde vacío: sin texto, sin logotipo, sin foto que invada.

Menos datos, patrón más legible

Cuanto más codificas, más módulos necesita el código y más pequeño queda cada módulo al mismo tamaño físico. Una URL larga con parámetros de seguimiento genera una retícula densa que sufre en formato pequeño.

Aquí ayuda un código dinámico: codifica un enlace corto de redirección, así que el patrón se mantiene grueso y legible incluso a 2 cm, mientras el destino real, con sus parámetros UTM, vive en el servidor y se puede cambiar.

Corrección de errores: el equilibrio

Los códigos QR llevan datos redundantes para leerse aun estando dañados. El nivel L recupera en torno al 7 %, M al 15 %, Q al 25 % y H al 30 %. Más alto no es automáticamente mejor para imprenta: la redundancia añade módulos y cada uno queda más pequeño al mismo ancho.

  • Usa H si un logotipo tapa el centro o si el código se va a rozar, mojar o quemar al sol.
  • Valora M o Q para impresión muy pequeña sin logotipo: la retícula sale más gruesa y tolerante.

Contraste, color y material

  • Patrón oscuro sobre fondo claro. Los códigos invertidos funcionan en algunos lectores y fallan en otros; no lo arriesgues en papel.
  • Contraste real, no solo colores distintos. Pastel sobre blanco o dos tonos medios se confunden para una cámara.
  • Mate mejor que brillo. El brillo y el plastificado devuelven el reflejo al objetivo.
  • Evita curvas fuertes. En botellas y vasos, busca la zona más plana.
  • Cuida la tinta. En papel absorbente la tinta se abre y engorda los módulos: pide una prueba a la imprenta en vez de suponer.

Exporta el archivo correcto

A imprenta va vectorial: SVG o PDF escala a cualquier tamaño sin perder nitidez. Si no queda otra que un mapa de bits, expórtalo a 300 DPI al tamaño final; nunca amplíes una captura o un PNG de web, porque convierte los bordes limpios en papilla gris.

Enqre exporta PNG, SVG y un PDF listo para imprimir con medidas en milímetros, así el archivo que entregas ya está al tamaño físico previsto.

Prueba antes de la tirada

Imprime una prueba a tamaño final en el material real y escanéala a la distancia real: con cámara de iPhone, cámara de Android y una app lectora. Hazlo con la luz en la que vivirá el código: restaurante en penumbra, escaparate al sol, pasillo con fluorescentes. Cinco minutos aquí evitan reimprimir.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el tamaño mínimo de un código QR?

Unos 2 cm es el suelo práctico para leer con móvil; alrededor de 1,5 cm puede funcionar con pocos datos, buen contraste y el código en la mano. Por debajo dependes de la suerte y de la cámara ajena.

¿Por qué no se lee mi código pequeño?

Casi siempre por una de cuatro razones: demasiados datos, falta de zona de silencio, contraste débil o ampliación de una imagen de baja resolución. Acorta los datos, recupera el margen y reexporta en vectorial.

¿Puedo cambiar el tamaño después de imprimir el diseño?

El arte sí, sin pérdida si es vectorial. Lo que no puedes cambiar es el destino de un código estático: con uno dinámico cambias el destino mientras el patrón impreso queda igual.

¿Un logotipo dificulta la lectura?

Un logotipo contenido en el centro no molesta: la corrección de errores lo cubre. Mantenlo por debajo de una cuarta parte del ancho, usa nivel H y prueba el resultado antes de imprimir.