Publicado el 6/8/2026
El pasaporte digital de producto y el código que lo lleva
Las normas de ecodiseño de la UE introducen el pasaporte digital de producto: información sobre materiales, reparabilidad, conformidad y fin de vida, accesible desde el propio producto mediante un soporte de datos. En la práctica, para casi todos los bienes, ese soporte es un código QR.
Los plazos llegan por grupo de productos, en actos delegados separados; el primer programa de trabajo sitúa textiles y acero al frente, y las baterías se rigen por su propio reglamento, anterior. La fecha que importa es la de tu grupo — se consulta en la fuente, no en un artículo.
El requisito que nadie presupuesta bien
Un pasaporte debe seguir accesible mientras el producto se use. Un sofá se compra para quince años, el acero estructural sobrevive al propietario, y un neumático lo escanea un reciclador al final de una vida que nadie planificó.
Enfrente, la vida de una web corporativa: rediseño cada tres o cinco años, migración de CMS, cambio de marca, una compra que mueve el dominio. El código se estampa una vez y para siempre; lo que apunta se mudará varias veces.
De ahí la decisión más importante, y hoy gratis: el código debe llevar una dirección que controles y puedas redirigir, no un enlace profundo al sistema que ahora guarda los datos.
Por qué aparece GS1 Digital Link
Los productos ya llevan un identificador comercial. GS1 Digital Link lo expresa como dirección web: un solo código sirve a la caja, al almacén y al consumidor, en vez de un código de barras para el comercio más otro para el pasaporte. El espacio en un envase es finito — por eso admitimos GS1 Digital Link en el plan Business.
Qué hacemos y, sobre todo, qué no
Este servicio: genera el código, mantiene el destino editable durante la vida del producto, exporta SVG de calidad de imprenta, cuenta escaneos y comprueba la legibilidad antes de la tirada de marcado.
No: almacenar ni servir los datos del pasaporte, modelar la estructura que exija un acto delegado, validar tus contenidos ni certificar conformidad. El pasaporte vive en tu PLM, tu ERP o una plataforma especializada. Nosotros somos el puntero duradero: una tarea real y separable, no la entera.
Quien te venda un generador de QR como solución de DPP está confundido o espera que lo estés tú.
Lo que ya está claro
- Un código por pieza o por lote, no por gama.
- Marcar para la vida del producto, no para la venta: legible al final, tras años de sol, lavados y abrasión.
- Supón un móvil barato con mala luz. Al final de la vida escanea un reciclador en un patio.
- Imprime también la dirección. Un código destruido deja una línea que se puede teclear.
- Dimensiona según superficie y proceso. Láser, inyección y etiqueta tejida tienen su marca mínima limpia.
- Los consumidores escanearán por curiosidad. La página debe poder leerla una persona, no solo una máquina.
Qué registramos
Hora, código, tipo de dispositivo, sistema y navegador según se declaran, referente si lo hay, y un hash con sal de la IP. Sin identidad, sin cuenta y sin ubicación alguna, ni siquiera el país.
Qué hacer este año
- Localizar el acto delegado de tu grupo de productos y su fecha.
- Decidir dónde vivirán los datos, aparte del código.
- Reservar un espacio de direcciones estable que controles.
- Probar el marcado sobre el material real.
- Solo entonces generar en serie.
Respuestas rápidas
- ¿Es obligatorio un QR? Obligatorio es un soporte de datos; en la práctica, un QR.
- ¿Cuándo me aplica? Por grupo de productos, vía actos delegados.
- ¿Estático o dinámico? Dinámico, sin duda.
- ¿Necesito GS1? No siempre; útil si el producto ya tiene identificador GS1.
- ¿Sois una plataforma DPP? No.
- ¿Cuánto debe funcionar el código? La vida del producto: décadas en mueble o acero.